El Parlamento de Andalucía, el primero inscrito en el registro europeo de buenas prácticas medioambientales

El certificado EMAS promueve la mejora continua de las actividades desarrolladas en relación con el medio ambiente

El Parlamento de Andalucía es la primera institución nacional de este tipo inscrita oficialmente en el Registro EMAS (Eco-Management and audit. Scheme) de buenas prácticas medioambientales. La consejera de Medio Ambiente, Fuensanta Coves, ha entregado hoy a la presidenta del Parlamento de Andalucía, Mar Moreno, el certificado que reconoce la adhesión de este organismo al sistema comunitario de gestión y auditoría medioambientales destinado a las empresas y organizaciones que quieren comprometerse a evaluar, gestionar y mejorar su comportamiento en materia medioambiental.

Este sistema tiene como objetivo ayudar a las organizaciones a mejorar su comportamiento medioambiental a la vez que su competitividad. Al conseguir el registro en EMAS la organización demuestra a todas las partes interesadas, en este caso legisladores y ciudadanos, que evalúa, gestiona y reduce el impacto medioambiental de sus actividades. Hasta la fecha, en Andalucía hay 48 empresas e instituciones registradas en este sistema de gestión medioambiental.

Con este compromiso ambiental el Parlamento de Andalucía apuesta por combatir el cambio climático y mejorar el medio ambiente. Para ello, se optimiza el consumo de recursos naturales y se minimiza y controla la generación de residuos. Con la implantación de estas buenas prácticas ambientales esta institución pretende reducir el consumo energético de toda índole, controlar el consumo de agua y disminuir la generación de residuos y facilitar su reutilización.

Los impactos ambientales de cualquier actividad productiva se clasifican en función de si se producen como consecuencia del proceso de entrada de recursos –consumo, ya sea de productos, agua, energía, etc.-, de salida –contaminación y residuos-, o se deben directamente a la acción de la actividad sobre el medio natural en el que se realizan –impactos sobre el territorio-. Una actividad o acción con impacto ambiental, no tiene por qué ser necesariamente rechazada, sobre todo debe ser paliada o contrarrestada con medidas correctoras. En algunos casos pueden minimizarse para disminuir su impacto, aunque no hay que olvidar que algunas no están permitidas por la ley.

El Parlamento de Andalucía, a la hora de consumir recursos como agua y energía ha establecido una serie de principios que ayuden a gestionar el uso de los mismos como por ejemplo: realizar campañas de información y formación entre su personal para el ahorro energético, utilizar equipos informáticos energéticamente eficientes, apagar dichos equipos para períodos de inactividad superiores a una hora, configurar el salvapantallas en modo “pantalla en negro”, ya que ahorra energía, usar la climatización sólo cuando sea necesario y realizar un mantenimiento preventivo de los vehículos para evitar un exceso de consumo de carburante y desgaste de materiales.

En cuanto al consumo de productos en general, la administración apuesta por atender el criterio ambiental en la compra mediante la elección de materiales, productos y suministradores con certificación ambiental; adquirir productos con bajo consumo de energía y reducido nivel de ruido; priorizar los elementos recargables, como bolígrafos, pilas, cartuchos de tinta, etc; reducir el consumo de papel utilizando el ya usado y la impresión a dos caras.

Para la gestión de los residuos en el parlamento, la organización distingue entre residuos de productos peligrosos con contenedores específicos para aerosoles, envases metálicos (pinturas, barnices, etc), envases de plástico, tubos fluorescentes, baterías de níquel, cadmio, plomo, contendor para gas freón (utilizado en los sistemas de aire acondicionado), para aceites usados de motor y para trapos y útiles de limpieza contaminados.

Para el resto de residuos no peligrosos existen en el parlamento contenedores específicos para papel y cartón, plástico y envases metálicos, vidrio, residuos de poda, material de construcción, material eléctrico, toners o cartuchos de tinta, pilas botón y residuos de aceites de cocina.

EMAS es en la actualidad el sistema de gestión medioambiental más creíble y consistente del mercado, ya que añade cuatro líneas de actuación más a los requisitos que ya exige la norma internacional de gestión ambiental EN/ISO 14001: mejora continua del comportamiento ambiental de la empresa o institución, cumplimiento de la legislación ambiental, información pública y participación de los trabajadores.

Registro EMAS
EMAS es un registro abierto a cualquier organización pública o privada que desee mejorar su comportamiento en materia de medio ambiente. El sistema es aplicable a todos los Estados miembros de la Unión Europea y a su espacio económico.

Para poder registrarse una organización debe cumplir los siguientes requisitos: llevar a cabo un análisis medioambiental; establecer un sistema de gestión medioambiental; efectuar una auditoría medioambiental; preparar una declaración medioambiental; obtener una verificación independiente por parte de un verificador EMAS; registrarse en un organismo competente del estado miembro para su puesta a disposición pública y utilizar la información contenida en la declaración medioambiental.

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