Colombia: el Río Grande de la Magdalena


Colombia: el Río Grande de la Magdalena

Su magnífica ubicación geográfica y su ágil intercomunicación entre ciudades, permitió la entrada de la civilización y el desarrollo a nuestro país, al cual recorre de sur a norte; permitiendo exitosos intercambios comerciales y la llegada de productos venideros del extranjero, los cuales ingresaban a as diferentes urbes con suma facilidad, gran rapidez y mucha economía, redundando todo esto en progreso, prosperidad y desarrollo para el país.   
Cuán equivocados estábamos, cuando comenzamos a darle la espalda a ese hermoso río, el cual fue y será nuestro mejor medio de transporte ya que atraviesa el país desde la capital hasta la costa; dedicándonos a construir vías de comunicación terrestres, lo que ocasionó costos excesivos para el intercambio de nuestros productos; utilizamos modelos de otros países, los cuales posen una geografía totalmente diferente a la nuestra y desde entonces perdimos nuestro norte y una de las diferentes formas de aprovechamiento de nuestros recursos naturales.     
El río fue olvidado, los pueblos que en otrora fueron sumamente ricos, se volvieron paupérrimos y míseros, las poblaciones en especial las que poseían puerto presentan hoy en día un estado de abandono e indolencia. Pero como “No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista”, nuestros antepasados han dejado raíces marcadas en nuestros corazones, ellos fueron los impulsadores del progreso, gentes que verdaderamente quieren a su país; nos dejaron grabadas en nuestras vidas, anécdotas de sus hazañas y las de sus antepasados, describían historias relacionadas con el río y la forma como lograron el progreso de su época, explotando sus productos, aprovechando sus riquezas y logrando la comodidad de viajar y realizar intercambios comerciales.      
De generación en generación se trasmitieron aquellas experiencias vividas por nuestros antecesores, aquellos a quienes el río vio nacer, seres que recibieron de este río momentos de mucha felicidad, tiempos en los cuales viejos, jóvenes y niños se extasiaban observando los barcos que en el navegaban, las visitas en las tardes vespertinas  donde se contemplaba la transparencia de sus cristalinas aguas, la espera de los familiares o amigos que venían de tierras lejanas, el recibo de productos y/o alimentos del diario vivir los cuales servían de intercambio entre distintas poblaciones de Colombia.
Las nuevas generaciones, tienen la obligación de retomar lo mejor de la naturaleza, en especial el río Magdalena, preparar de la mejor forma el futuro a las próximas generaciones y evitar con esto, aquella frase que dice “Quien no conoce la historia está propenso a repetirla”.
Deben marcar la diferencia, sintiendo el dolor de patria, anteponiendo el beneficio general a los intereses personales, debe hacer presencia y utilizar todos sus conocimientos para lograr su recuperación, su majestuosa belleza, la reforestación de sus riberas, la profundidad del calado, la variedad de su flora y fauna, hasta obtener su recuperación total. 
De esta forma todos volveríamos a ser felices, se contribuiría con la paz tan anhelada y la tranquilidad de los tiempos de antaño, las familias campesinas lograrían intercambiar con más facilidad y economía sus productos, regresaría el intercambio comercial entre ciudades, el gobierno se preocuparía por los ecosistemas en todas y cada una de sus partes, las aguas de ríos y lagunas ofrecerían nuevamente variedades de peces, reptiles y tortugas, se obtendría una nueva forma de progreso de la mano con la madre naturaleza.
En nuestra Barranquilla, por ejemplo, se lograría la intercomunicación entre el río y el corredor industrial que actualmente lo separa de la ciudad, mediante la creación de un tejido verde y caminos ecológicos de tal forma que se  obtenga un auténtico paisaje ecológico, devolviendo la felicidad al Barranquillero de antaño y llenando de satisfacción y orgullo a las nueva generaciones.
Este solo ejemplo demuestra como lo países en vía de desarrollo, tienen que ir de la mano con la naturaleza. Esta nueva generación pujante, debe ser ejemplo y lograr, mediante la ejecución de múltiples proyectos, el aprovechamiento de la topografía existente, las variadas condiciones climáticas, el adecuado desarrollo de humedales, la recuperación de zonas verdes y amplias zonas de desarrollo ecológico, mediante el cambio de paradigmas, evitando con esto lo que actualmente sucede con los países desarrollados quienes por ir en busca de una felicidad efímera, han deteriorado cada vez más su entorno natural y actualmente se encuentran redireccionando su esquema de país.  
El paso del tiempo, les viene cobrando el esquema que montaron en un pasado para la obtención de su desarrollo, causando al globo terráqueo un inmarcesible deterioro ambiental, ellos en su afán de lucro y “bienestar” para sus habitantes, han causado impactos altamente significativos al ambiente, contribuyendo con el calentamiento global, lluvia ácida, afectación de ecosistemas; viéndose obligados a asumir nuevos patrones de conducta, que les permita interactuar con todos los elementos que constituyen la madre naturaleza, tomando conciencia y aprendieron a respetar y mejorar las condiciones naturales del entorno. 
Es este uno de los excelsos regalos que la madre naturaleza muestra al mundo,  vemos lo bondadosa que es con todos y cada uno de los seres que la conforman, y como por medio de la interacción entre sus partes, se logra entender la perfección de DIOS en toda su extensión. 

Compártelo
  • Digg
  • del.icio.us
  • Menéame
  • Fresqui
  • Ma.gnolia
  • Technorati
  • Furl
  • NewsVine
Publicidad

Zona de discusión - Deja su comentario

desarrollado por
XUL
en colaboración con
ECOMUNICACION