Un meteorito, el hombre

Un meteorito, el hombreUn tercio de los anfibios, una cuarta parte de los mamíferos y uno de cada ocho pájaros está bajo amenaza de extinción. En la actualidad existen 15.589 especies animales y otras 60.000 especies vegetales en riesgo de desaparecer.

Eso sin olvidar los comportamientos anómalos de cada vez padecen más animales. Urogallos salvajes que se sienten atraídos por las personas, gaviotas que renuncian a cuidar a sus polluelos, aves que trastocan su vuelo migratorio, ballenas macho con útero y ovarios, hembras de moluscos con pene”
Si para combatir cualquier problema hay que acudir a las causas, esta vez todos los dedos apuntan a una misma dirección: el hombre. Saturno se come a sus hijos, los devora. Los animales no tienen responsabilidad, no saben lo que es eso, sin embargo nosotros sí somos responsables de su extinción. Con los animales se está cometiendo un asesinato encubierto.
Todas las acciones contra el medio ambiente son extensibles a los animales y, no podemos eludirlo, a nosotros también. Los hombres tienen cada vez menos espermatozoides, se multiplican las enfermedades debidas a la alimentación, sin olvidar las vacas locas, la extinción de numerosas semillas…. Además, el 70% de la farmacopea moderna es de origen natural.
La extinción de especies animales se enmarca dentro de una concepción errónea del planeta. Se multiplican las fábricas de pollos, de vacas o de cerdos que producimos hasta lo inhumano para consumo alimenticio al igual que los cultivos latifundistas de algodón, de café o de trigo han mermado la diversidad de las semillas. Sumergida dentro de esta tendencia se encuentra una concepción destructiva de la Naturaleza que optimiza los beneficios a corto plazo, pero que nos desertiza a marchas forzadas tanto material como humanamente. Toda tendencia que atenta contra sí misma está conducida a la autodestrucción.
Son cada vez más las voces de expertos que alertan de que el planeta se nos ha ido de las manos. Mientras tenemos la mirada en el espacio, a nuestro alrededor se está gestando la destrucción sin paliativos. Y no es por falta de avisos. En la Cumbre sobre la Biodiversidad de Río de Janeiro en 1992 se alertaba de las consecuencias, aunque no se fijaron objetivos concretos. Después vino la Cumbre de la Tierra en Johannesburgo en el 2002 y ahora la Conferencia Internacional sobre Biodiversidad en París. Esta última, recientemente clausurada, reunió a cerca de 1.200 expertos y políticos de 30 países. ¿Cuánto más vamos a tener que esperar para ponernos manos a la obra?
Lo que está en peligro es una biodiversidad que ha sobrevivido a seis grandes periodos de extinción, y que comenzó a desarrollarse hace 3.000 millones de años, como explicó el presidente del comité científico de esta última conferencia, Michel Loreau. El artífice de esta nueva extinción no es otro que el hombre.
Cada año se pierden 14 millones de hectáreas de bosque. Ya se ha perdido el 45% de su superficie, lo que no sólo conlleva la extinción de multitud de especies que viven en ellos, también se reduce la capacidad de los pulmones del planeta. Cada vez que se replanta un bosque talado, se repone la madera, pero los animales desaparecen.
También han desaparecido el 10% de los corales del mundo. Se ha demostrado que, de no haber mermado los corales de este modo, las consecuencias del maremoto de sudeste asiático hubiesen sido considerablemente menores, ya que servían de escudo natural.
Acaba de aprobarse el Protocolo de Kioto, con grandes ausencias, pero se ha aprobado. Es el momento de aferrarse a la máxima del ahora o nunca, porque en esta encrucijada sólo hay dos direcciones: la acción o la destrucción.
Un meteorito, según las explicaciones más extendidas, fue el causante de la extinción de los dinosaurios. No hicieron falta muchos años para ello. El hombre ha estado destruyendo su hogar durante décadas, pero aún podemos dar marcha atrás. No con repoblaciones de bosques ineficaces ni plantaciones transgénicas, sino con políticas defensoras del medioambiente y reparadoras de todos los delitos que hemos cometido contra él.

Compártelo
  • Digg
  • del.icio.us
  • Menéame
  • Fresqui
  • Ma.gnolia
  • Technorati
  • Furl
  • NewsVine
Escuchar en MP3
Recomendar este artículo Mandar este artículo por correo Mandar este artículo por correo
Publicidad

Zona de discusión - Deja su comentario

desarrollado por
XUL
en colaboración con
ECOMUNICACION