Accidentes nucleares, residuos radiactivos, cambio climático, lluvia ácida, mareas negras...., son las consecuencias del uso de las energías sucias: la energía nuclear y los combustibles fósiles (petróleo, carbón, gas).
La situación económica y la introducción de nuevas iniciativas legales han producido un estado oscuro en el sector de las energías renovables en España. Pero la mayor parte de los actores están ganando en confianza.
